Recordando al “Héroe de Coamo”

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Este año se cumplen 120 años del fallecimiento del “Héroe de Coamo”, el Comandante de Infantería Rafael Martínez Illescas. Y -aunque no es cordobés- aprovechando la citada efeméride pretendemos que su heroicidad no quede en el olvido.

Rafael Martínez Illescas nació en 1854 en Cartagena, España. Esta ciudad ha sido históricamente una base naval de gran importancia del Mediterráneo. Ello, junto a que nuestro protagonista provenía de una familia con antecedentes militares, hace pensar que su vocación castrense no fuese en absoluto una sorpresa. Sí imaginamos que lo fueron sus precoces facultades, ya que con sólo 24 años ostentaba el cargo de Capitán.

Tras diferentes avatares de la vida, que invitamos a los lectores a conocer por su incuestionable interés,  Rafal Martínez Illescas se encuentra en Puerto Rico al estallar Guerra Hispanoamericana. Concretamente lo encontramos como Comandante del Batallón de Cazadores de la Patria, que había sido la guarnición de Ponce.

Con el desembarco de las tropas americanas en la “Ciudad Señorial”, el exiguo ejército español  pretende reagruparse en Aibonito. Para ello, se le ordena a Martínez Illescas que, a la altura de Coamo, plante cara a los americanos y de esta manera ganar el tiempo necesario que permita dicha reagrupación.

La balanza estaba completamente desnivelada. 250 hombres en el bando español contra más de 5.000 en el americano. Y por ello, el comandante Martínez Illescas es plenamente consciente de que está llevando a sus hombres a una operación suicida. Pero es aquí donde sus actos pasarán a las hombradas de la historia militar. Martínez Illescas ordena a su segundo, el capitán Frutos López, que cuando caiga haga ondear bandera blanca. Y al mismo tiempo atrinchera a sus hombres a una zona no visible al enemigo.

La batalla comienza con una sorprendente resistencia por parte de las tropas españolas, pero ésta es efímera, las fuerza van flaqueando y a lo largo del 9 de agosto de 1898 el ejército americano va mermando las fuerzas españolas. Consciente de la situación Martínez Illescas decide alentar  a sus hombres cabalgando de derecha a izquierda y viceversa en la línea de contención. Ello hace que el comandante quede visible a las tropas enemigas, que finalmente lo alcanzan mortalmente.

Tal y como había ordenado, tras su fallecimiento llegó la rendición de la tropa española, y de esta manera, la muerte de Rafael Martínez Illescas supuso la salvación de la vida de sus hombres.

Esta heroicidad fue reconocida hasta por sus propios enemigos y es que Mr.  Harry Alvan Hall, Capitán del 16º Regimiento de Pennsylvania escribió a la viuda del militar con la intención de loar su actitud.

Los españoles residentes en Puerto Rico hemos de honrar a Rafael Martínez Illescas y en la media de lo posible visitar el monolito que fue alzado en su honor en Coamo.

Rafael Gómez y Manuel Minero

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Recordando al “Héroe de Coamo”